MARÍA CECILIA O’BYRNE OROZCO 1964

Arquitecta, docente, investigadora y gestora colombiana destacada por el estudio e investigación de la obra de Le Corbusier.

“Creo que hay muchas mujeres haciendo trabajo serio, poco conocido y eso no es problema”

María Cecilia O’Byrne nació en Cali, Colombia en 1964. Siempre quiso ser arquitecta. Desde pequeña le encantaba jugar Estralandia (un popular juego de construcción colombiano) y era muy buena en las clases de arte en el colegio. Además, en la familia O’Byrne hay muchos arquitectos, incluidos su tío Jorge y su tía Olga Cecilia.

Las dudas comenzaron tras graduarse de la carrera en la Universidad de los Andes en Bogotá (1988) y probar suerte en varios campos: “Si no es en oficinas de arquitectura, si no es en el sector público, si no es en una ONG, ¿dónde trabajo?” Fue así como decidió buscar alternativas y se encontró con la Maestría en Historia, Arte, Arquitectura y Ciudad en la Universidad Politécnica de Cataluña (1992- 1993) y con su maestro Josep Quetglas. Dice O’Byrne “ Esa maestría me cambió la vida…entendí lo que era un maestro, lo viví”.

“Si la academia no está para que nos volvamos mejores seres humanos, mejores ciudadanos, no entiendo para qué está la academia”

Tomando como ejemplo la labor docente de Quetglas, O’Byrne vuelve a Bogotá  en 1994 y entra a dictar clases en la Universidad de La Salle y en la Universidad de los Andes en las áreas de historia y posteriormente en taller. En Los Andes desarrolló gran parte de su carrera profesional como docente por más de 20 años, como directora de la revista Dearq (2008 – 2010) y como directora del grupo de Investigación Proyecto, Ciudad y Arquitectura.

“Hay que estudiar a Le Corbusier para poder replantear la lectura que se hace de la modernidad (en Colombia) conociendo la fuente”

En 2001, después de siete años, vuelve a Barcelona a hacer el Doctorado en Proyectos arquitectónicos (2008), ya con un interés manifiesto en Le Corbusier y su obra, no sólo  porque Quetglas había decidido dedicarse a la investigación del arquitecto franco-suizo, sino  también para controvertir y revalorar a Le Corbusier en el medio colombiano, donde continuamente “se le culpa de todos los males” en arquitectura y urbanismo.

“Quetglas me enseñó a leer en la maestría y a escribir en el doctorado”

Tras el trabajo “serio e impecable” en el doctorado, retorna de nuevo a Los Andes en 2008. Más allá de la docencia, y fruto de este aprendizaje en investigación, teoría, crítica y  gestión, son los proyectos “Le Corbusier en Bogotá 1947-1951: Exposición-Publicación-Seminario” (2009), ganador de la convocatoria del Consejo Nacional Profesional de Arquitectura y Profesiones Auxiliares para la publicación de los libros, galardonado en la XXII Bienal Colombiana de Arquitectura y seleccionado en la BIAU 2012; “Casa+casa+casa= ¿ciudad? – Germán Samper Una investigación en vivienda: Exposición-Publicación-Seminario”, co-dirigido junto a Marcela Ángel Samper, galardonado con una mención en la categoría divulgación y publicaciones de la XXIII Bienal Colombiana de Arquitectura y en la Bienal de Quito del mismo año; “Castro, Salmona, Samper, Vieco. La historia como memoria” y “Le Corbusier. La pasión por las postales” (2017); “Espirales, laberintos y esvásticas en los museos de Le Corbusier, 1928–1939” (2009) y “Le Corbusier en la arquitectura instalada en su sitio: Los museos de Ahmedabad y Tokio” (2015).

“Me gradué como arquitecta con mi casa”

Los últimos cinco años se ha dedicado a construir su casa en El Silencio, con la colaboración de Oljer Cárdenas y Ramiro Torres. El resultado es una “casa elemental con gran riqueza espacial… ecológicamente respetuosa”. La casa busca el mínimo de intervención, busca no violentar la naturaleza. El cerramiento es de madera reciclada de las estivas con que se embalan partes de automóviles y maquinaria pesada, los residuos se manejan con letrina seca, las aguas grises van directamente al jardín y cuenta con un sistema de recolección de aguas lluvia para los tiempos de sequía. El interés por cocinar y por el misticismo indio se refleja en los espacios de la casa: la cocina como espacio central y la construcción de una sala de meditación a partir de una antigua estructura de bahareque pre existente.

Más información
“Arquitectura, una meditación”. Entrevista a María Cecilia O’Byrne.
María Cecilia O’Byrne . Perfil en LinkedIn.
María Cecilia O’Byrne . Perfil en ColCiencias.
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