JULIA FREID 1963

Especializada en la creación de espacios para medios audiovisuales, trabaja en televisión, publicidad y acaba de realizar su primer largometraje.

Julia Freid se graduó como arquitecta en la Universidad de Buenos Aires en 1988, incursionando en los primeros años en proyectos arquitectónicos y constructivos entre ellos la casa en la Calle Arévalo. En el año 1989 realizó un curso de escenografía con Gastón Breyer y en 1990 y 1991 estudió teatro con Augusto Fernández  y Carlos Gandolfo respectivamente. Estas opciones marcarían el rumbo de su trabajo futuro: construir espacios de ficción que parezcan reales, sin estridencia.

Antes de comenzar a estudiar arquitectura Julia Freid ya sabía que quería dedicarse a ese mundo de ficción:

Sabía que quería algo que tuviera que ver con el arte audiovisual. La carrera que, en ese momento, se adaptaba a ese deseo, era Arquitectura. De esa manera podía aplicar mis conocimientos de Arquitecta a las artes visuales; el diseño de espacios y la dirección de obra que son otros dos aspectos que me gustaban mucho (y que convergen en su trabajo de Directora de Arte)

Quería construir espacios aunque no necesariamente espacios reales. Quería mezclarlos con la ficción. Ahí entendí que quería ser escenógrafa, y que estudiar Arquitectura me daba esa posibilidad.

En mis inicios pedí trabajo a conocidos que estaban vinculados a las artes visuales, y empecé trabajando en publicidad y en teatro. El teatro, sobre todo, es fascinante. Porque el proceso creativo, es junto a un equipo, con un director que ensaya y uno en ese momento, va creando ese espacio.

Mi salto a la televisión, no fue una decisión, fue una casualidad, que creo todos tenemos en el camino. A algunos nos ayuda a decidirlo, y a otros sólo lo acompaña como una anécdota de su carrera.

En cine, acabo de hacer mi primer largometraje, como Directora de Arte, y creo que es lo mejor que me podía pasar. (Se refiere al largometraje El ángel (2017) Producción K&S films / Underground producciones / El Deseo con Dirección de Luis Ortega)

Una de esas casualidades de las que habla, fue en 1993 cuando realizó el camerino, que era como un apartamento privado, para Michael Jackson en su concierto en Buenos Aires, que incluía una carpa egipcia. De esta casualidad derivó otra, que quedó en más anecdótica ya que optó por seguir en la dirección de arte para televisión, y fue que Diego A. Maradona le encargó que reformara para ser su residencia tres pisos en un apartamento único.

En cada trabajo sus referencias tienen una triple vertiente: la visión de quien dirige; la reconstrucción de época que no por cercanas dejan de merecer un riguroso estudio y la personalidad de cada personaje que se tiene que ver identificada y reforzada por los espacios, los objetos y los colores. El trabajo de la paleta de colores es para Julia Freid muy importante, y posiblemente sea influencia de su maestro Gastón Breyer.

Para ella lo que caracteriza su trabajo como Directora de Arte es que al trabajo de escenografía se suma la ambientación trabajando en equipo con ambientadores y realizadores. Diseña los espacios a construir según la historia, delinea la ambientación y el look, la apariencia, de los personajes. Y por otro lado dirige esa obra. Esas obras son varios escenarios diseñados y construidos a la vez. Por ejemplo en enero 2017 está construyendo 1200m2, que son 4 viviendas realizadas en un interior, galería o set y en dicho trabajo dirige entre 80 y 100 personas que son maquinistas, carpinteros, herreros, artistas plásticos…”Somos un gran equipo y mi gran momento es poder dirigirlos”. Ser arquitecta es un plus que ayudó en su carrera ya que no es lo usual, tampoco es usual ser mujer, es un ambiente muy masculino:

Cómo en varios trabajos, y en éste en particular, los talleres de realización escenográfica, al igual que la albañilería (por lo menos en Argentina), el 95% son hombres. No hay mujeres en herrería, ni en carpintería, ni en maquinaria. Sólo en pintura, y en escultura…

Y somos muy pocas las mujeres, que dirigimos estas obras. Ese fue un gran desafío, saber que como mujer una puede compartir éste trabajo de igual a igual.  Al principio fue muy difícil la aceptación. Y hoy aún sigue siéndolo.

Mi propuesta diaria es compartir este trabajo, de igual a igual, con respeto y sin diferencias de género.

Ha recreado para series de televisión todo tipo de espacios: viviendas, con sus diferentes ambientes, que se caracterizan por su fuerte dosis de realidad y verosimilitud; oficinas; supermercados… También ha recreado la cárcel y un barrio autoproducido que ha construido en el patio de una antigua cárcel de Caseros abandonada, sobre lo que le fue preguntado en una entrevista publicada el 31 de enero de 2017 en el suplemento ARQ del diario Clarín:

-¿Cómo fue el trabajo en la cárcel de Caseros?

-Emocionante, mezcla de fascinación y horror. Ocupamos la planta baja para montar una villa en el patio central, el escenario del conflicto entre dos bandas del unitario. Se armaron las calles internas con cortinas, sábanas, chapa, medias sombras, materiales plásticos, frazadas. Cada pared era un mundo de materiales. Y  logramos  escenarios muy reales donde peleaban las bandas. Lo más interesante fue la intervención realizada junto a Cecilia Erratchu para definir paletas cromáticas.

-¿Cuál es el punto de partida para el montaje de los espacios de acuerdo a los personajes?

– Construir desde un punto de encuentro, a partir de la historia del personaje. En Historia de un clan, por ejemplo se alquiló una casa destruida y se convocó a obreros para empapelar, instalar pisos e intervenir el jardín

-¿Tu fuente de inspiración?

– La realidad, siempre, y el cine…[1]

En estas fuentes de inspiración está sin duda su formación de arquitecta que le da un conocimiento de la historia de la arquitectura y el arte que le facilita la búsqueda de referencias. Esa realidad de la que habla, es su capacidad de observación y de trabajo de investigación para cada época que tiene que recrear, aunque la haya vivido, no se vale solo del conocimiento de la experiencia sino que se imbuye de los pequeños detalles que marcan cada momento: un color, una publicidad, un hecho social o histórico, una canción… detalles que llevan las personas observadoras a situarse claramente en un momento de su propias historia.

Para proyectar edificios para un decorado siempre tiene que considerar que hay una pared inexistente que es en la que se sitúa la cámara, pero ello no le debe afectar a la verosimilitud de los espacios ni del paso de un lugar a otro.

Una característica de los espacios que construye es la sensación de profundidad, de la existencia de diferentes capas y espacios anexos, así una celosía, una mampara, una biblioteca a modo de filtro que vela la visión total del espacio y le da profundidad; la colocación de elementos como puertas entreabiertas o escaleras que no van a ningún lado pero que rompen la espacialidad cerrada de la caja escénica.

Desde el 2001 y por más de 10 años trabajó para el Canal Gourmet de Argentina, realizando cocinas para diferentes chefs, en este trabajo se ve claramente la búsqueda de que cada espacio sea identificado con la persona que cocina a través de una paleta de colores, determinados materiales y formas.

Trabajando en el programa “Viudas e hijas del Rock and Roll” tuvo la ocasión (esas casualidades que ella mencionaba) de trabajar junto a Charly García que había sido  invitado a presentar su último disco “La máquina de ser feliz” (2015) dentro del programa. Pensaron juntos, mientas él tocaba algunos acordes y hablaban de Kubrik, que para Freid es un gran referente, la manera y el espacio en el que aparecería Charly en el escenario (a partir del min 8:14 del video). De ese proceso creativo compartido surgió el que tocara sentado en una silla de dentista y un gran pez de aluminio que dominaba el espacio desde el medio del escenario. Para realizar el pez trabajó con el diseñador Fernando Poggio especialista en trabajar con aluminio.

Su trabajo como Directora de Arte es muy reconocido habiendo estado cuatro veces premiada y dos veces nominada para los Premios Tato. En 2012 lo obtuvo por “Graduados” dirigida por Miguel Colom y Javier Pérez. En 2015 obtuvo el premio Tato a la Mejor dirección de Arte por el unitario de ficción “Historia de un Clan” dirigida por Luis Ortega, habiendo sido también nominada con “Viudas e Hijos del Rock and Roll”. Y en 2016 obtuvo dos premios por “El marginal” dirigida por Luis Ortega, en dos ternas, uno por dirección de arte y otro por escenografía.

[1] Creadora de hábitats para la televisión

Más información
Página de Julia Freid
Backstage de El marginal 
Sobre Graduados
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