MARIANA GRISWOLD VAN RENSSELAER 1851-1934

Griswold 01

Escritora estadounidense, crítica en arte, arquitectura y paisaje. Su particular mirada abrió un camino de profesionalización de la disciplina.

Mariana Griswold nació en 1851 en Nueva York, en el seno de una refinada y adinerada familia de comerciantes. Sus padres, Lydia Alley y George Griswold Jr. eran descendientes de los colonos de Nueva Inglaterra del siglo XVII. La riqueza familiar provenía del intercambio comercial con China; su abuelo y su padre fueron grandes importadores de té, sedas y artículos asiáticos.

Griswold creció en la Nueva York refinada y transformada por los avances de la Revolución Industrial. Recibió educación privada con tutores en su hogar en la Quinta Avenida y en Europa, junto a sus seis hermanos, donde la familia se establecía por periodos prolongados de tiempo. Las estadías en resorts de verano en Norteamérica eran asimismo una rutina en la familia. En 1868, los Griswold se mudaron a Dresde, Alemania, donde permanecieron durante cinco años. Allí Mariana Griswold aprovechó al máximo no solo las numerosas actividades culturales de Dresde, sino también la riqueza cultural de otras ciudades europeas. Griswold hablaba francés y alemán. Los vínculos y relaciones con personajes destacados en arte, arquitectura y paisaje alimentaron su interés y conocimiento por estas disciplinas, las cuales estudiaba a partir de lecturas y observación directa durante las visitas a los diferentes lugares que recorría. El historiador natural alemán Alexander von Humboldt, Charles Darwin, el botánico Asa Gray, el geólogo Nathaniel Southgate Shaler y los naturalistas Henry David Thoreau y John Burroughs, fueron una gran influencia en el desarrollo crítico y estético de Griswold, quien construyó una identidad propia al combinar su sensibilidad estética con el conocimiento científico. Sus estudios en botánica y geología, nutrieron asimismo su mirada y abordaje del arte y la arquitectura.

En 1873, Mariana Griswold se casó con Schuyler Van Rensselaer y se mudó a Nueva Jersey. Su marido era ingeniero minero y pasaba gran parte del tiempo en viajes de trabajo. En 1875 el matrimonio tuvo a su único hijo.

La carrera de escritora de Mariana Griswold Van Rensselaer inició en 1876, una vez establecida en Estados Unidos con su familia. Diseño y cultura visual fueron los bastiones conceptuales para aprehender y comunicar la evolución de la ciudad y su arquitectura en la construcción de la nueva urbanidad industrial de la época.

Fue corresponsal de American Architect y Building News y realizó crítica de arte para los periódicos neoyorquinos The Independent y World. También escribió artículos para la revista American Art Review. En 1882 comenzó a escribir para Century Magazine.

La escritora Van Rensselaer conoció al arquitecto paisajista Frederick Law Olmsted en 1883, cuando viajó a Brooklyn para entrevistar a HH Richardson y Olmsted para una serie de nueve partes sobre “Arquitectura reciente en América”. Los proyectos y obras paisajísticas de Richardson y Olmsted resultaron de gran inspiración en las reflexiones de Van Rensselaer: la combinación entre ciencia e imaginación (preceptos de su mirada crítica hacia la disciplina) profundizaron las ideas en las que basaba su filosofía y crítica de arte y arquitectura; y en sus escritos emergía un llamado a construir un vínculo apropiado con el sitio desde el artificio y construcción humanas. El interés por la arquitectura paisajista como disciplina autónoma, integral y formativa en la vida de las personas hechó raíces en la escritora e inició una nueva etapa profesional en su carrera. Después de la muerte de Richardson, Olmsted fue uno de los hombres que convenció a Van Rensselaer de escribir Henry Hobson Richardson and His Works (1888).

En 1884 Mariana Griswold Van Rensselaer perdió a su padre y a su esposo. Regresó a la ciudad de Nueva York el mismo año. Su único hijo falleció tiempo después de tuberculosis. Escribir se transformó en una necesidad y en su refugio. La actividad profesional de Mariana Griswold Van Rensselaer  se nutrió  con paseos y estadías en aldeas veraniegas. Entre sus preferidas estaba la aldea Marion, en  Massachusetts, donde se establecía para escribir y pasar tiempo con sus amigos del grupo Bohemian.

En 1887, Van Rensselaer se involucró en la lucha de Olmsted para establecer una reserva del Niágara en Nueva York. Olmsted pidió a Van Rensselaer que tradujera el contenido del informe de Niágara y lo sintetizara  en “un platillo popular aceptable”. Ella aceptó el ofrecimiento y publicó un resumen del informe en la edición de agosto de Century. Poco después, Van Rensselaer comenzó lo que serían diez años de escritura concentrada en la arquitectura del paisaje. Cuando Charles Sprague Sargent fundó el semanario Garden and Forest: A Journal of Horticulture, Landscape Art and Forestry, Van Rensselaer  se desempeñó como corresponsal habitual de la revista y fue la única voz editorial femenina en la misma. Cuando esta cerró diez años después, en 1897, Mariana Griswold Van Rensselaer  había contribuido con más de 330 artículos y editoriales. Muchos de ellos no estaban firmados, pero fueron identificados por su estilo y contenido.

Mariana Griswold Van Rensselaer era reconocida como una de las escritoras y críticas en arte, arquitectura y paisaje más perceptivas de la época. Observadora incansable y curiosa de los entornos naturales y urbanos, la escritora tenía la habilidad de comunicar desde la amplia visión regional de un entorno, hasta el detalle de color de una flor silvestre. Su particular mirada sobre el arte y diseño del paisaje abrieron un camino de profesionalización de la disciplina jardinería paisajista (como a ella le gustaba referirse); y en consecuencia, una actitud disciplinante y reivindicatoria para el oficio. “Educar a la gente”, dijo una vez; estudiantes, amateurs, educadores y practicantes. Ese era uno de los objetivos en su profesión y en su vida.

Una de sus contribuciones más valiosas fue una serie de siete partes “The Art of Gardening: A Historical Sketch” donde Van Rensselaer  delineó los principios artísticos de la arquitectura del paisaje, que ella definió como “el arte cuyo propósito es crear hermosas composiciones sobre la superficie del suelo”. Fue un trabajo pionero que la llevó a escribir Art Out of Doors  en 1893.  Sus reflexiones eran polémicas y jugosas, especialmente en el planteo de fundamentos y similitudes entre las creaciones artísticas del jardinero paisajista y el pintor idealista. Un simbiótico vínculo entre arte y ciencia fueron el motor catalizador para contrastar y establecer paradigmas de evolución en el campo disciplinar.

Van Rensselaer contribuyó con otra serie a Garden and Forest: veintiún ensayos históricos sobre “el arte de la jardinería” (jardines japoneses, egipcios, persas, griegos, romanos y árabes en España), que presentaban la jardinería “como una manifestación individual e independiente del instinto artístico… una relación vital con el curso general del desarrollo humano. ” Otros libros de su autoría son Six Portraits (1889), un conjunto de estudios de artistas renacentistas y modernos e English Cathedrals (1892).

A partir de 1894, Van Rensselaer se volvió más activa en cuestiones sociales. Enseñó Literatura en la Universidad desde 1894 hasta 1898 y se desempeñó como presidenta de la organización auxiliar de mujeres de la organización en los últimos dos años. Fue inspectora de escuelas públicas y, desde 1899 hasta 1906, presidenta de la Asociación de Educación Pública de la ciudad de Nueva York. Dirigió una campaña para tener reproducciones de grandes obras de arte colgadas en las aulas.

Durante los últimos años de su trabajo profesional Mariana Griswold Van Rensselaer desplegó su voz en otras temáticas y géneros: ¿Pediremos Sufragio? (1894), un panfleto en el cual ella respondió negativamente; One Man Who Was Content (1897), una colección de historias; Historia de la ciudad de Nueva York en el siglo XVII (1909), una obra monumental; Poemas (1910); y Many Children (1921), una colección de poemas para niños. En 1925 fue publicada una nueva edición de Art Out-of-Doors con material adicional. Van Rensselaer agregó un capítulo suplementario titulado “Changes”, donde reconocía la necesidad de los arquitectos paisajistas de ocuparse del efecto del automóvil en la recreación y en la planificación urbana y rural.

Mariana Griswold Van Rensselaer falleció en 1934 en la ciudad de Nueva York. En vida recibió premios y reconocimientos a su trayectoria: El artista Augustus Saint-Gaudens diseñó en 1888 y fundió en 1890, la obra “La Sra. Schuyler Van Rensselaer (Mariana Griswold)”. Se trata de un alto relieve en bronce que retrata a la escritora estadounidense. La obra fue entregada en 1917 al Museo Metropolitano de Arte. En 1890 Van Rensselaer  fue elegida Miembro Honoraria del Instituto Americano de Arquitectos. La Sociedad de Artistas del Paisaje también la eligió como miembro honorario. En 1910, recibió título de Doctora en Letras de la Universidad de Columbia. En 1923, recibió la Medalla de Oro de la Academia Americana de Artes y Letras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s